5 de febrero, 2014

Entrevista de Mariano Aguayo en Lawyerpress por @LuisjaSanchez

Mariano Aguayo es un convencido de la comunicación y redes sociales. Su trabajo entre Madrid y Córdoba así lo atestigua “nuestro despacho ha evolucionado de ser una boutique legal en un subsector de la energía a una firma con más amplias miras en actividades relacionadas con el derecho público”, señala.Aguayo Abogados es su proyecto personal. Fue este bufete de abogados quien en el 2005 defendió a los accionistas minoritarios de Endesa en la OPA que Gas Natural hizo a esta empresa, al observar que tenía muchas debilidades legales “Fuimos a Bruselas para denunciar la situación y el pacto que había para repartirse Endesa. Ha sido el caso de Derecho Mercantil más grande de nuestra historia. Gracias a nuestro recurso se paró en el Tribunal Supremo dicha OPA. Ahí Clifford Chance defendía al Consejo de Endesa y nosotros a los pequeños accionistas”, recuerda. Y es que al final las empresas no buscan tanto la gran estructura como el especialista en ese sector: “Los tribunales tienen que ser una baza del amplio abanico de estrategias que tiene un letrado para llevar el asunto de su cliente”, subraya.

En primera persona

“Hay que reconocer que la puesta en marcha de Aguayo Abogados es diferente a la historia de cualquier otro despacho. Durante muchos años nos hemos dedicado al sector de las estaciones de servicio y su problemática tras romperse el monopolio de CAMPSA a instancias de Bruselas. También tras este hecho hemos trabajado muchos años con el propio sector.

Al final tuvimos que denunciar la relación entre compañías operadoras y ciertas estaciones de servicio tanto a las autoridades españolas, como a las europeas de Competencia. Eso generó que la CNC (Comisión Nacional de Competencia) se definiera en contra de este tipo de acuerdos tan específicos, con sanciones para REPSOL y CEPSA. Era el año 2000.

El proceso arranca en 1992. En ese año se extingue CAMPSA y se pone en marcha nuestro despacho.  En los años 80 Bruselas obliga a romper ese monopolio y a liberalizar el mercado. Pese a lo acordado CAMPSA deja  vínculos fuertes con determinadas estaciones de servicio que impedirían el libre mercado en el sector.

En esos primeros siete años crecimos mucho, pasamos de ser un despacho unipersonal, de primera generación,  que yo había puesto en marcha, a lo que es ahora, una firma de tipo medio, muy especializado en determinados sectores donde el derecho público es primordial conocerlo a fondo.

En estos años nuestra firma se ha abierto a profesionales como José Angel Castillo, antes magistrado de lo contencioso, Carlos Rodriguez Vallecillo, abogado del Estado jefe de Córdoba en ese momento o Maria Spottorno,  antes letrada de Ana de Palacio y de Garrigues, que nos ayudan a dar este servicio en derecho público.”

Sr. Aguayo, su despacho tiene en el derecho público un amplio nicho de mercado, pese a que no es fácil litigar con la Administración.

El derecho público es un auténtico reto. Muchas veces la pugna se asemeja a David contra Goliath. Sin embargo, como ha pasado recientemente en el caso de la fallida privatización de los hospitales madrileños, donde la justicia ha dado la razón a los ciudadanos y médicos, los jueces muchas veces ponen las cosas en su sitio.

Noticias de este tipo nos hace tener fe en la justicia, pese a que a veces veas cosas que te inviten a opinar lo contrario. De hecho nuestros éxitos parten de la defensa técnica y rigurosa en los tribunales de asuntos en los que nos metemos hasta el final.

Creo que conocemos muy bien a nuestro cliente y el sector en el que desarrolla su actividad. Por ahí procuramos ayudarle desde el punto de vista jurídico.

Me imagino que es un cliente especial por su tamaño y actividad.

Son clientes peculiares, como el caso de los accionistas minoritarios de Endesa, los controladores aéreos o los empleados públicos de Andalucía. Procuramos el sentido común y la razón en este tipo de asuntos donde se detectan ciertas irregularidades, casi siempre defendiendo a la parte más débil.

Este tipo de defensas recuerdan a las class action americanas.

Es algo parecido desde luego y no me disgusta ese término que usted emplea. Por desgracia aún no está bien regulada en nuestro país pese a que las reclamaciones de colectivos están creciendo en los últimos años.

Acciones de este tipo ayudan a que un colectivo concreto pueda hace frente a la parte que tiene más recursos económicos. Realmente gracias al crowdfunding algunos de los casos que hemos llevado han sido posibles. Al final con las aportaciones de todos se logra una defensa seria y presupuestada.

Cuando llego la crisis, tuvimos la suficiente agilidad para centrarnos en diferentes sectores, además de estas reclamaciones y nuestra presencia en derecho público, trabajamos reconversiones de grandes empresas y algunos concursos importantes.

Habla de concursos y siguen siendo el punto final de las empresas.

Es una cuestión de cultura. El empresario español lo utiliza para liquidar su compañía casi siempre y no como solución. Hablamos de un proceso largo y costoso, en realidad.

Respecto a la figura del mediador concursal que ahora se quiere regular, como método extrajudicial para solventar deudas, tengo que reconocerle mi escepticismo ante esa figura. En situaciones donde la refinanciación es muy complicada, la presencia de un mediador ajeno a la compañía no va a solucionar mucho las cosas.

Los stand still se han utilizado estos últimos años como vía de refinanciación patrimonial cuando realmente la posición era de concurso. Y muchas compañías han logrado esa solución sin concurso.

Sobre las reconversiones que su firma realiza, ¿qué es lo más complicado de lograr?

El principal obstáculo con el que te encuentras son las estructuras rígidas del derecho laboral. Sólidas durante mucho tiempo amparan muchos derechos adquiridos de los trabajadores que ahora son difíciles de financiar.

No podemos olvidar que vivimos un mundo global donde esta serie de derechos no existen realmente y coexisten otros modelos de negocio más flexibles.

Esta sensación la hay en todos los sectores, incluso en la abogacía. Si no creamos fórmulas imaginativas los despachos tendremos problemas para crecer.

A las empresas que vienen a invertir en España hay que darles herramientas e incentivos para que puedan hacerlo en nuestro país.

Se trata que exista seguridad jurídica para que se invierta en nuestro país. Y que no pase como ha sucedido en el sector de las renovables que se prometieron ciertas ayudas y hace poco este Gobierno ha indicado que las suprimía.

¿Cómo se está adaptando la abogacía al nuevo entorno?

Creo que nuestro sector es uno de los que mejor se está adaptando a la crisis. Los abogados nos adaptamos a las circunstancias del caso y queremos hacer un buen trabajo como asesores de esa empresa.

Se trata al final de dar el mejor servicio a un coste razonable desde el punto de vista de la excelencia jurídica. Nuestro sector vive un momento de competencia feroz a nivel de todos los despachos.

En nuestro caso, competimos con áreas de derecho público de grandes firmas que conocen igual de bien que nosotros el negocio y la actividad de esas empresas. En ciudades como Madrid hay gran competencia sobre determinados asuntos.

¿Realmente hay guerra de precios?

Hay muchos nervios en el sector. Tenga en cuenta que en estos años de crisis se han caído muchas operaciones de fusiones y adquisiciones que eran parte de la facturación de las grandes firmas legales.

Ahora estos despachos entran en liza en otros asuntos que años atrás hubieran despreciado.

Dicho esto, creo que la abogacía tiene un gran futuro si el abogado se pega al cliente y conoce bien las necesidades de éste. Si sabemos entenderle y escucharle el futuro de la abogacía será esplendido. Es la abogacía preventiva, por tanto la que está en alza.

Da la sensación que ahora el cliente busca un especialista que solucione sus problemas.

Creo que las tornas han cambiado. El cliente busca un abogado que conozca su compañía, además de ser buen técnico jurídico. Agradece que hables el mismo lenguaje y que conozcas los entresijos de su propia empresa.

En nuestro caso creo que somos muy competitivos. Creo que nuestros clientes perciben que pueden hablar de tú a tú con nosotros porque conocemos su actividad a fondo. Luego hablaremos del caso en cuestión que le preocupa.

Ustedes han apostado por las redes sociales de forma plena.

En un mundo global creemos que el contacto directo con la sociedad es clave. Así lo hacemos desde nuestra web, nuestro blog y las cuentas de  Twitter y Linkedin.

La propia lectura del BOE la ponemos a disposición de nuestros seguidores online , mediante el hashtag #BOECALENTITO,  con temas que creemos que le interesarán tanto a compañeros letrados como a expertos de otros sectores empresariales.

¿Se ha notado la entrada en vigor de la Ley de Transparencia en el trato con la Administración?

Es bueno que se empiece a controlar la actividad de cualquier administración pública. Hasta ahora los ciudadanos de a pie hemos sido los paganos de esta crisis al igual que los empresarios con una carga tributaria descompensada.

Dicho esto, hasta ahora el ciudadano no tiene la percepción de esos recortes que desde la Administración se comentan. Los que han sufrido los recortes fueron los empleados públicos de base más que  nuestros políticos.

A este respecto quiero romper una lanza por los magistrados. Nuestros jueces están haciendo una gran labor pese a los recortes brutales que sufren. Nuestro despacho asesora al Foro Judicial Independiente  y nos cuentan el maltrato de los poderes públicos a la magistratura en este país.

En este campo de derecho público, las tasas han aparecido como efecto disuasorio en esos litigios que se emprenden contra la administración.

Es una decisión precipitada la que tomó el Gobierno sobre este asunto. Y no ha sido la única por desgracia en estos últimos años.

Es posible que se tenga que estudiar la no gratuidad de ciertos servicios de la justicia, pero la ley de tasas asfixia a muchas causas que se merecían otro tratamiento. Entiendo la sensación de indefensión producida por esta medida.

¿Sería posible desarrollar un sistema de mediación entre administración y administrado, de tal forma que solo los casos más graves acabasen en el juzgado?

Para que la mediación funcione en este país debe tener unos parámetros de eficiencia que hoy no existen. Realmente muchos abogados realizan mediaciones o tareas similares a lo que ahora se pretende desarrollar en nuestro país.

Lo que necesitamos la sociedad es sentirnos protegidos por una justicia que sea eficaz, accesible y que el fallo se consiga en un tiempo razonable.

¿Cómo valora las últimas protestas de colectivos como jueces sustitutos, consumidores en los tribunales de Bruselas?

Es un fenómeno que antes era excepcional. Nosotros con el tema de CAMPSA y la ruptura de monopolio así lo hicimos en su momento.

Creo que la sensación que existe es de politización en los órganos de gobierno de la justicia. Hay que trabajar para que sea más independiente.

Usted es un consumado lector de BOE, cuestión que comparte en redes sociales como Twitter, es complicado leer esta publicación…

Es una herramienta muy útil para abogados y empresarios. Tienes que estar al tanto de modificaciones y rectificaciones que están a la orden del día.

Se abusa mucho del Real Decreto, una de las herramientas que más utiliza el poder en estos momentos. Nuestras leyes están poco maduradas y en muchos casos son precipitadas.

El ejemplo está en la Ley de Emprendedores y en la aparición casi por sorpresa del Real Decreto-Ley 4/2013 que modificaba las obligaciones de contratación de las estaciones de servicio. Nos consta que ninguno de los operadores del sector fue escuchado al preparar  esta norma.

¿Cómo se adapta el mundo de las estaciones de servicio a la crisis?

Ahora se habla mucho de las estaciones low cost por la propia acción del Gobierno. Pensamos que esta iniciativa puede perjudicar el empleo en las propias estaciones de servicio así como la seguridad y comodidad de los consumidores a la hora de repostar.

En estos 20 años habremos asesorado a unas 3000 estaciones de servicio en España y creemos que este sector necesita de normas más pensadas, sin tanta precipitación.

Demasiados cambios normativos en un país como el nuestro…

Para que el país prospere necesitamos un marco estable de seguridad jurídica para que el inversor tenga la seguridad,  que no habrá sorpresas cuando lea el BOE sobre el retorno de esa inversión.

Un estado de derecho se diferencia de otro por la seguridad jurídica. No podemos tener arbitrajes internacionales por modificaciones normativas como  Bolivia y Argentina. Eso es terrible para nuestro Estado. Así no se potencia la marca España.

¿Dónde estará Aguayo Abogados dentro de cinco años?

Cualquier futuro pasa por apostar por los profesionales de tu firma. Nosotros no pensamos engullir despachos uno tras otro, eso adultera tu cultura empresarial.

Queremos apostar por nuestros profesionales. Que sepan que tienen un gran futuro con nosotros por encima de cualquier integración o fusión. Es fundamental  la calidad de la  atmósfera de trabajo, como la llaman los anglosajones. Trabajar en equipo, sin fisuras y con buen ambiente.

El otro elemento a tener en cuenta es cómo prestar los servicios desde el uso de las nuevas tecnologías en un entorno global. No podemos dar soluciones locales para un mundo global.

De cara a este año vamos a reforzar la política de comunicación que pusimos en marcha en el 2013. Se trata de vertebrar esta política al servicio de la sociedad, de clientes y a nivel interno.

Utilizamos herramientas de primera fila y nos están dando buenos resultados.

Todos los socios nos hemos dado cuenta de la importancia de la comunicación en la firma. El despacho tiene que comunicar igual que tiene que atender. Y el cliente saber quién y cómo se está trabajando su asunto con total transparencia.

Madrid, 05 de Febrero de 2014 – LAWYERPRESS / @LuisjaSanchez

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