22 de octubre, 2015

Lawyerpress anuncia incorporación de Joaquín García Romanillos

Noticia

Es tiempo de alianzas; de reforzar los equipos legales con profesionales que aporten valor en este mundo tan competitivo como es la abogacía de los negocios. Hace días tuvimos la oportunidad de señalar la incorporación de Joaquín Garcia-Romanillos, socio de Gómez-Acebo & Pombo y presidente de la Fundación Fernando Pombo, como of counsel a Aguayo Abogados, boutique legal especializada en derecho público.

En la mañana de ayer pudimos conversar con Mariano Aguayo, socio director de la firma y con el propio García-Romanillos, un profesional de reconocido prestigio, abogado todo terreno como él se define y profundo conocedor de la abogacía institucional, para conocer más detalles de esta sonora incorporación. Este fichaje que ha hecho Aguayo Abogados podría abrir la puerta a esta firma legal a áreas como el derecho penal y la prevención del blanqueo de capitales, de actualidad tras las últimas reformas realizadas por el Ministro Catalá y que obligan a que las empresas tengan un asesoramiento específico y que dispongan de un programa de cumplimiento normativo para evitar su responsabilidad penal como personas jurídicas.

Evento  como el pasado Congreso de la Abogacía que tuvo lugar en Vitoria , al que tuvimos oportunidad de acudir como medio informativo acreditado, fue el escenario del encuentro entre estos dos profesionales que ya se conocían de haber sido partes contrarias en algún pleito. Fue Maria Spottorno, socia del despacho la que hizo las presentaciones entre estos dos profesionales que pronto vieron que tenían mucho en común:” De este nuevo reto profesional me atraen las personas que están al frente del mismo, al igual que la propia trayectoria de Aguayo Abogados en una expansión constante”, explica Joaquín. Y es que la relación de confianza no sólo existe entre abogado y cliente sino también entre profesionales, que, como los que describe esta historia ya están trabajando en el mismo bufete. “Después de treinta años en un gran despacho también se agradece formar parte de una estructura reducida. Mi idea era ahora seguir en la abogacía pero desde otra estructura” añade nuestro interlocutor.

En un principio Garcia-Romanillos, en calidad de of counsel, servirá de apoyo a la práctica abierta del despacho, sobre todo en los temas de derecho público. “Al final me he convertido en un abogado todoterreno, conocedor a fondo del derecho penal, práctica que cree en Gómez-Acebo & Pombo, con algunos casos mediáticos que llevé, al igual que asuntos en derecho civil y arbitraje. He sido un abogado litigante y creo que esta experiencia que atesoro puede ser muy útil en mi nuevo destino profesional”. Hablar del derecho penal es hacerlo de esta reforma del pasado 1 de julio que modifica cerca de trescientos artículos y que introduce la figura de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, un campo que nuestro entrevistado conoce bien y que podría ser un nuevo campo de acción para Aguayo Abogados a corto plazo, al igual que la prevención de blanqueo de capitales, dos asuntos del que ninguna empresa puede alejarse, sobre todo con el afán del legislador de criminalizar a las empresas.

Para Mariano Aguayo, socio director de la firma, la evolución de la firma hacia otras jurisdicciones ha sido progresiva. Un crecimiento tranquilo y sostenible en estos años sin la necesidad de tener que multiplicar la facturación de un año a otro: “Hemos evolucionado de ser un despacho volcado al área de energía y estaciones de servicio  al derecho público, también con asuntos importantes que hemos tratado. A eso nos han ayudado las diferentes incorporaciones hechas como Carlos Rodriguez Vallecillo, abogado del Estado en excedencia;  José Angel Castillo, magistrado en excedencia y Maria Spottorno, abogada y Directora de la Oficina de Madrid que nos han ayudado a crecer. En el caso de  Joaquín Garcia-Romanillos ya ha demostrado su saber hacer: es una referencia en la llamada abogacía institucional y sabemos que su incorporación nos va a ayudar a crecer cualitativamente “, comenta. Con estos profesionales desde Aguayo Abogados se pretende dar un servicio de boutique con muchísima calidad y en asuntos muy complejos que requiera la aportación de estos expertos. “No queremos crecer en número de asuntos sino en calidad de los mismos”, subraya Mariano.

Una boutique con crecimiento sostenido

La visión que el mercado tiene de Aguayo Abogados es que ya es una de las firmas de referencia en derecho público. “Es fruto del trabajo de estos años la posición que tenemos en el mercado. De hecho en muchas ocasiones, por cuestiones de conflictos de interés, nos llegan asuntos de las grandes firmas legales de este país que atendemos con la misma profesionalidad de siempre. Hacemos el trabajo que nos encomiendan y no pretendemos quedarnos con ese cliente”, comenta el propio Mariano Aguayo,quien tiene claro que “no somos un despacho de clientes y sí de casos. Entramos en ese caso que para ese cliente es vital pero no estamos con posterioridad en su día a dia”. Para Garcia-Romanillos “todos los despachos independientemente de su tamaño buscan calidad. Los grandes, además les preocupa lo que digan de ellos; estar bien situados en los ranking. Por el contrario, las boutiques están más centradas en la calidad”, señala.

Las boutiques legales tienen otro ritmo, diferente del frenético que se viven en las grandes estructuras. “Creo que la abogacía que hacemos requiere de su tiempo y tranquilidad para que podamos trabajar de la manera que queremos. Siempre hemos pensado que estamos ante una carrera de fondo y no de velocidad como piensan otros colegas,” comenta el socio director de Aguayo Abogados.Para este jurista, conocedor de las redes sociales y muy activo en Twitter, un despacho no deja de ser “ una suma de marcas personales, como se comentó el pasado martes en el Legal Management Fórum, donde parece ahora evidente que el que no genera marca personal pocas posibilidades tiene de promoción profesional”. La idea de este abogado cordobés, managing partner del despacho es que exista el clima laboral adecuado para que sus profesionales vivan la abogacía en el seno de esta firma. “Las firmas tenemos que ser flexibles, no es lo mismo contar con un talento maduro como Joaquín que con jóvenes abogados que empiezan su carrera profesional. Con los abogados seniors debemos hacer lo posible para que se sienten cómodos”, advierte.

 

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